Tubo valvulado de PVC rigido de color azul para inyecciones de consolidacion
Realizado en PVC, y por tanto ligero y manejable, el tubo
valvulado PLAFOND constituye una solución fiable y
económica para las exigencias de inyecciones con morteros
cementicios u otras mezclas.
Los espesores del tubo lo vuelven resistente a una presión
interna que varía de 60 a 120 bar.
Las barras, con una longitud estándar de 6 metros, están
roscadas por ambos lados y acopladas entre ellas con
un robusto manguito.
Las válvulas de goma están conectadas al tubo a través
de dos anillos de bloqueo de PVC, soldados al tubo, de
tal forma que resulten resistentes a las solicitaciones de rozamiento.
Las operaciones de introducción pueden ser facilitadas
por tapones cónicos roscados.
Los interejes disponibles entre las válvulas permiten tener
de 1 a 4 por cada metro de tubo.
EJEMPLOS DE INTERVENCIÓN
Inyecciones preliminares: garantizan en los trabajos
subterráneos (túneles y pozos) la máxima fiabilidad y
seguridad cuando se atraviesan zonas inestables y/o con
notable contenido de agua.
Inyecciones de impermeabilización: generalmente
utilizadas durante la construcción de diques. Permiten
mejorar la impermeabilidad del fondo de los diques de
retención y realizar sesiones destinadas a reducir las
pérdidas en torno a la base de los apoyos contra los
riesgos de presión, elevación y sifonamiento.
Inyecciones de consolidación: con múltiples aplicaciones
en los terrenos fracturados. Para la reconstrucción
de una masa monolítica en la roca descomprimida del
contorno de un túnel. Para asegurar un apoyo seguro a
los cimientos pesados. Para la restauración de obras de
arte con mampostería alterada.
Inyecciones aglutinantes (o aglomerantes): utilizadas
para volver perfectamente solidarias las obras respecto
al estrato rocoso, eliminando el riesgo de corrimiento. O
bien para la saturación de vacíos entre el revestimiento
de un túnel y su perfil de roca.
Inyecciones de relleno: efectuadas generalmente
entre la roca y el revestimiento de galerías.
Colman los vacíos provocados por los
perfiles fuera de calibre, evitando el
contacto con el agua y permitiendo
una correcta distribución de las
presiones a fin de evitar el
riesgo del “punzonamiento”
de los salientes
rocosos.